Los chicos desafinaron las diferentes cuerdas de una guitarra. Luego
reflexionaron sobre cómo todos juntos podían hacerla
funcionar bien nuevamente.
Y que, así como lo hicieron con la guitarra, podrían
hacerlo con muchas cosas que están desarregladas en nuestro
mundo, y de esta manera cuando vemos que las cosas funcionan como
deberían, somos más felices.